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Los libros más asombrosos

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En esta tarde invernal os traemos una entrada dedicada a libros. Sí, libros, pero muy especiales. Libros extremos, libros asombrosos.

UNO. El libro más antiguo del mundo

El 11 de mayo del año 868, hace 1.153 años, el chino Wang Jie autorizó la impresión y distribución de El sutra del diamante, el libro impreso más antiguo del que se tiene conocimiento, el cual se estampó casi 600 años antes que la Biblia de Gutenberg. Durante siglos permaneció oculto en una de las cuevas de Mogao, en China, hasta que lo descubrió el arqueólogo Aurel Stein en 1907. Un sutra es un texto que recoge las palabras de Buda. Sus discípulos aprendían de memoria estos discursos y los transmitían de generación en generación.
La Biblioteca Británica (British Library) conserva la copia y su versión digital se puede consultar a través de Internet.

DOS. El libro de mayor tamaño conocido

El libro más grande del mundo es el Codex Gigas o La Biblia del Diablo. Tiene 624 páginas y pesa 75 kilos y se cuenta que un monje lo escribió en una sola noche con ayuda del Diablo. Contiene la traducción completa de la Vulgata latina de la Biblia (tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento), el libro de texto estándar para enseñar medicina en la Edad Media, la Crónica Checa de Cosmas de Praga, un calendario y dos obras de Flavio Josefo, entre otros.
Es el manuscrito medieval más grande conocido y data del siglo XIII.
Se cree que se creó en el monasterio benedictino de Podlažice en Bohemia (República Checa), y se le atribuye a un monje benedictino llamado Germán el Recluso, un residente del monasterio. A pesar de la leyenda, los expertos opinan que se tardaron unos 20 años en completarlo. Se necesitan 2 personas para levantarlo, pero para leerlo no hace falta ayuda, y puede estar en una habitación convencional (y no como sucede como el libro gigante que hay en Hungría y en Perú, que son inmanejables y no dejan de ser objetos industriales de marketing)

TRES. El libro más pequeño del mundo

El libro «Flores de las cuatro estaciones», es el ejemplar más pequeño del mundo. La editorial japonesa Toppan Printing publicó este pequeño libro que mide apenas 0,75 milímetros en 2016 y fue creado gracias a una tecnología ultrafina de impresión, informó la compañía en un comunicado. Tiene 22 páginas. Es un compendio de ilustraciones de la flora del archipiélago, con ejemplos como sus afamados cerezos o ciruelos, y con el nombre de cada uno de ellos escrito en los diversos alfabetos de la lengua japonesa. Necesitas una buena lupa para leerlo.

CUATRO. El libro más misterioso

El Manuscrito Voynich es un libro ilustrado, de contenidos desconocidos, escrito por un autor anónimo en un alfabeto no identificado y un idioma incomprensible, el denominado voynichés. Según pruebas del carbono 14, el pergamino en el cual está escrito fue fabricado entre 1404 y 1438. Se cree que el manuscrito fue escrito en la isla de Isquia en el siglo XV, por un grupo de monjas, para la reina María de Aragón. En la actualidad se conserva en la biblioteca de la Universidad de Yale. En 2019 un experto declaró haberlo descifrado como una mezcla de latín, lenguas romances y prerromance. Las discusiones duran todavía.

CINCO. Libros forrados con piel humana

La práctica de encuadernar libros con piel humana, llamada bibliopegia antropodérmica, fue en el pasado una práctica común y se ha hecho al menos desde el siglo XVI. «La encuadernación de este libro es todo lo que queda de mi querido amigo Jonas Wright, que fue desollado vivo por los Wavuma en el cuarto día de agosto de 1632». Esta inscripción aparecida en un libro español de Derecho del siglo XVII que guarda la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard hizo pensar durante mucho tiempo que el tomo estaba encuadernado con piel humana. Pruebas científicas demostraron que era piel de oveja.

No obstante, en Harvard sí se guardan al menos dos libros encuadernados con piel humana. Uno sobre meditación del alma publicado por el escritor francés Arsène Houssaye en el siglo XIX y una edición de la Metamorfosis de Ovidio publicada en el siglo XVI.

Sobre la bibliopegia antropodérmica, las confesiones de criminales eran en ocasiones encuadernadas con su propia piel y también había personas que querían ser recordadas por su familia o seres queridos en forma de libro encuadernado con su piel.

SEIS. El libro más vendido de la historia

Se trata de la Biblia. Desde su difusión con la imprenta de Guttenberg en el s.XV, se calcula que en sus diferentes ediciones se han vendido más de 3900 millones de ejemplares. Le siguen de lejos el Libro de Mao (900 millones de ejemplares) y Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes (500 millones de ejemplares).

SIETE. El libro inexistente más buscado

En este apartado, curiosamente, hemos de destacar dos. Primero, el Segundo Libro de Poética de Aristóteles, en el cual se trataría de los estudios sobre la comedia como un medio de la liberación anímica (catarsis). Se ha especulado mucho, se afirma que nunca se ha escrito, que se extravió durante la Edad Media o que se trataba sólo de un escrito de un comentarista de la obra aristotélica. Y todo porque Aristóteles que menciona en su libro de Poética que «hablaré de la risa en el segundo libro.» Existe un documento bizantino del siglo X llamado Tractatus Coislinianusen el que se resume un posible contenido de la obra.

En El Nombre de la Rosa, excelente película que adapta el libro de título homónimo de Umberto Eco, Guillermo de Baskerville y Jorge de Burgos discuten sobre la risa y sobre el libro segundo de la Poética de Aristóteles. ​

https://youtu.be/cfvoDnHnLow

El segundo libro es el Necronómicon, de Abdul Al-Hazred. Libro ficticio creado por H.P. Lovecraft para su mitología sobre Cthulchu y los dioses primigenios.

Lovecraft logró hacer un excelente engaño al aportar datos respecto al Necronomicón. Por ejemplo, señalaba que quedaban muy pocos ejemplares de tal libro «prohibido» y «peligroso». En el cuento El horror de Dunwich se ubican ejemplares en la Universidad de Buenos Aires, en la Biblioteca de Widener de Harvard, la Biblioteca Nacional de París, en el Museo Británico y en la inexistente Universidad de Miskatonic en la ciudad imaginaria de Arkham (que aparece repetidamente en los cuentos de Lovecraft). Según August Derleth, esta supuesta precisión ha hecho que numerosas personas creyeran en la real existencia del libro, y solicitaran ejemplares o el acceso a las bibliotecas donde se lo guardaba. En el artículo «The Making of a Hoax», Derleth cuenta que durante 1962, en la publicación Antiquarian Bookman apareció un anuncio, que decía:Alhazred, Abdul. Necronomicón, España 1647. Encuadernado en piel algo arañada descolorida, por lo demás buen estado. Numerosísimos grabaditos madera signos y símbolos místicos. Parece tratado (en latín) de Magia Ceremonial. Ex libris. Sello en guardas indica procede de Biblioteca Universidad Miskatonic. Mejor postor.

En el mismo artículo relata que un estudiante gastó la broma de incluir su ficha en el registro de la Biblioteca General de la Universidad de California, en la sección BL 430, dedicada a las religiones primitivas. Una leyenda urbana narraba que Jorge Luis Borges, quien no tenía una opinión positiva de Lovecraft,​ había creado una ficha sobre el mismo en la Biblioteca Nacional de Argentina​.

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